En un peregrinar se ha convertido para los zulianos la compra de una batería para sus vehículos. Después de 36 días, en Maracaibo comenzaron esta semana los despachos ‘a cuenta gotas’ en la empresa autorizada para su distribución.
Desde el martes pasado empezaron a hacer las colas en las sedes en espera de las gandolas cargadas con los acumuladores. Hasta dos días les ha tocado pernoctar por conservar el turno para la compra a ‘precio justo’.
“Estuve reuniendo el dinero, cuando ya lo tenía (en diciembre) la empresa cerró. Intenté comprarla por fuera y hasta 100 dólares me llegaron a pedir, preferí esperar y dejar parado el carro en el garaje de la casa. El lunes fui a la sede de La Limpia y me dijeron que llegaban el martes, aquí estoy haciendo la cola”, contó Ángel Fernández, jubilado del sector educación, mientras esperaba su turno en la avenida La Limpia.
